Resulta curioso el hecho de que una empresa que apenas si estuvo productiva durante aproximadamente sólo un cuarto de siglo haya podido ser capaz de crear un mito.
En Europa muchas fábricas de motocicletas con muchos más años de permanencia en el mercado y mayor número global de unidades producidas desaparecieron sin dejar una huella tan profunda.
Si esto es cierto, y lo es, entonces ¿como puede ser que muriese como empresa?
Yo no quiero sentar cátedra pero quizás la respuesta esté en que experimentó un desarrollo demasiado rápido que sus directivos no supieron digerir, o por lo menos no con el tiempo suficiente.
La producción global de la firma Cemoto entre 1959 y 1982 (entre este último año y 1985 en que cerró definitivamente sus puertas la producción fue insignificante) fue de algo más de 300.000 unidades, es decir una media superior a las 12.000 unidades/año, producción lo suficientemente importante como para haber desarrollado unos Departamento de Administración, Oficina Técnica, ... lo suficientemente serios o responsables como para que a "la primera de cambio" se fuesen al traste.
Ello no quiere decir que en Cemoto no hubieran personas lo suficientemente responsables, formadas, inteligentes como para llevar adelante la empresa con total garantía (me vienen a la memoria los hermanos Nomen o Félix Arsequell entre otros) pero solo los jefes no son suficientes.
Y si no, ¿cómo se explica el que en la documentación de bastantes motocicletas Bultaco conste escrito un modelo distinto al · que en realidad es (por ejemplo en Metralla 62 constar Sherpa S-200, ¡una motocicleta de cross -sin iluminación- con documentos para poder circular por la calle incluso de noche!. Y os aseguro que he visto más de una unidad y de diferentes modelos.
Por que digo esto, por una simple razón: cuando Cemoto inició su singladura decidió que emplearía unos colores fijos para cada sector de su producción y en concreto para el asfalto: Rojo para las deportivas (Tralla 101), Azul para las Turismo (Mercurio 125) y Gris para las Gran Turismo (Bultaco 200), que con el paso de los años no mantendría: una normativa insignificante si se quiere (y que por supuesto no afectaba a su calidad) pero que no le hacía ningún bien de cara a su seriedad organizativa como empresa.
De todas formas tranquilo ya que si eres el feliz poseedor de una de las Bultaco que se describen en este libro ella solo te proporcionará placer y alegría, estando siempre lista para atender a tus deseos pidiéndote a cambio solo un poco de gasolina y que dé vez en cuando le quites el polvo. Ni siquiera te exigirá que cumplas a rajatabla con los plazos que la firma indicaba para para su mantenimiento
Asi que : Felicidades.
El autor, Francisco Herreros
Novedad 2006 largamente esperada: el libro de las Bultaco de turismo "tranquilas", las series 155/200, Saturno, Senior y Mercurio. Con esta obra se llena un importantísimo vació existente hasta ahora a nivel de documentación sobre unas motos cada días más populares entre los coleccionsitas y restauradores. En la línea de los demás monográficos de esta colección, el libro describe exhaustivamente la historia de cada modelo, con todos los datos y fotos (detalles y generales) para su identificación. La segunda parte del libro incluye los manules de instrucciones para todos los modelos, mientras que la última parte reproduce, en gran calidad, los despieces de cada moto.