Nacer con estrella o nacer estrellado
No fue ninguna de las tres grandes hermanas del motociclismo español (Bultaco, Montesa y Ossa) , pero tampoco fue menos importante que ellas, y si bien inicialmente quiso entrar en la batalla del nacional de velocidad, el abandono de los Grandes Premios por parte de la licenciataria italiana, con el elevado costo de investigación que para tales menesteres le implicaría, le haría finalmente desistir de este importante renglón.
Si bien en un principio la gran necesidad de vehículos de transporte colectivo le permitiría vivir holgadamente junto a empresas del sector mucho más potentes que ella, caso de la Maquinista Terrestre y Marítima (M.T.M.), entre otras, la posterior regularización de este sector la llevaría a orientarse hacia otro sector, el del transporte individual.
También tentó el del transporte ligero con su motricido, pero la posterior fabricación en España por parte de Harry Walker de los duros y prestigiosos motores ingleses Villiers, y la posterior lparición de la furgoneta Citroen 2CV, le conllevaría una inferioridad que le conduciría a una prudente reordenación de el que fabricar.
Tampoco la fabricación de microautos, con la aparición del Seat 600, le saldría bien.
¡Y las motocicletas!
Primero los escúteres, que debió de abandonar ante la llegada a España de los Vespa y Lambretta, y por fin las motocicletas Ducati.
¡Que grandes joyas de la mecánica para una no menos importante empresa!
Parecían el matrimonio perfecto, aunque con un pequeño pero a la larga crucial handicap, la negativa por parte de Ducati Meccanica SpA a dejarles exportar.
Las Ducati españolas no son iguales que las italianas pero los italianos les barraron el paso de Europa y ésto, que en época de vacas gordas no importa, ojo cuando soplan vientos de crisis.
y ésta, al igual que a las tres principales hermanas españolas, también le llegó a la firma italiana con los años setenta, dejando sola a la firma española, agravada en este caso con la transición política española con unos gobiernos incapaces de coger con valentía al toro por los cuernos, unos sindicatos que tampoco supieron comprender suficientemente que significaba la industria de las dos ruedas para este país que es España y unos bancos.de frío corazón que no sabían ver más allá de sus nances.
En resumen, un frío cóctel que aunque fuera de la lucha a muerte entablada por las otras tres . principales marcas españolas, no le iba a permitir sobrevivir a una insignificante crisis: la Vento con un motor más moderno o la Yack 410 con un par de años más para poderse desarrollar podrían haber sido las salvadoras de una marca cuyo único pecado fue el de haber modificado una gran máquina italiana para poder llevar el nombre de España muy lejos.
Yes que, los hay que nacen estrellados.
El autor, Francisco Herreros.
Primer título de esta colección en formato grande, en el que se describe exhaustivamente la historia de Ducati en España (Mototrans). Un libro ideal para curiosos de la historia de la moto en España y, sobre todo, para coleccionistas y restauradores que encontrarán en él los pormenores de cada modelo fabricado, desde las conocidas y populares monocilíndricas hasta las últimas bicilíndricas, sin olvidar el importantísimo capítulo deportivo.